Monseñor Marcelo Colombo, presidente de la CEA, pidió no tener una "mirada superficial" sobre la morosidad.

En el marco de la antesala de la visita del papa León XIV a la Argentina, la Iglesia católica emitió un contundente llamado de atención al Gobierno nacional frente al complejo escenario social y económico que atraviesa el país. A través de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), la conducción eclesiástica advirtió sobre la espiral de endeudamiento que asfixia a millones de familias y exigió abordar la problemática con una visión estructural que trascienda la coyuntura de los números oficiales.
El pronunciamiento tiene lugar en un contexto atravesado por índices crecientes de morosidad, los cuales no solo impactan de lleno en el sistema bancario tradicional, sino también en el ecosistema de las billeteras virtuales y los circuitos informales de préstamos. Esta combinación de factores expone a los sectores de ingresos medios y bajos a condiciones de vulnerabilidad financiera cada vez más severas.
El reclamo de la CEA por la protección del salario
En declaraciones vertidas a Radio Mitre Mendoza, el presidente de la CEA, monseñor Marcelo Colombo, remarcó la urgencia de que el Poder Ejecutivo e instituciones reguladoras intervengan de forma activa para aliviar la carga financiera que pesa sobre los trabajadores y jubilados.
Durante la entrevista, el religioso puso el foco en la falta de regulación sobre el impacto que los compromisos financieros tienen en la economía diaria y sugirió establecer parámetros más rígidos. En ese sentido, Colombo enfatizó la necesidad de debatir qué porcentaje máximo del sueldo o haber previsional puede ser debitado o destinado a cancelar pasivos, con el fin de evitar que las familias queden desprotegidas para cubrir sus necesidades básicas.
Asimismo, el sacerdote hizo una clara distinción entre las diferentes modalidades de crédito para criticar de forma severa a los esquemas "leoninos" que imponen condiciones inasumibles desde su origen, al tiempo que alertó sobre el fenómeno del endeudamiento "gota a gota", donde pequeñas deudas acumulativas se van sumando de manera progresiva hasta sumergir a las personas en un círculo de morosidad de difícil retorno.
Consecuencias en la calidad de vida
El titular del episcopado también cuestionó las distorsiones que genera el sistema crediticio cuando la población debe recurrir al financiamiento para costear gastos cotidianos o de supervivencia. En ese sentido, lamentó que miles de hogares se vean forzados a resignar consumos esenciales —como alimentación, salud o servicios básicos— para responder al pago de cuotas financieras acumuladas.
El reclamo eclesial busca instalar una agenda de alivio social antes del desembarco del Santo Padre en suelo argentino, situando la situación de los deudores en el centro del debate económico nacional.
