La muerte de Daria Shipilova en Irkutsk derivó en la cuarentena preventivas de cinco centros de salud y la vigilancia sobre 200 personas.

La muerte de una joven trabajadora de laboratorio encendió la alarma sanitaria en Rusia. Daria Shipilova, de 28 años, falleció tras presentar un cuadro de neumonía aguda luego de presuntamente haber estado expuesta a patógenos peligrosos en el Instituto Antiplaga de Irkutsk, en la región de Siberia. Ante la sospecha de que pudiera tratarse de un caso de peste neumónica, las autoridades rusas aislaron de forma preventiva cinco hospitales de la zona y colocaron bajo vigilancia médica estricta a cerca de 200 personas que mantuvieron contacto con la víctima.
Aunque los análisis epidemiológicos aún buscan reconfirmar oficialmente si la causa directa de muerte fue esta infección o si se trató de otra neumonía atípica, la emergencia reabrió la atención global sobre las formas más letales de la enfermedad causada por la bacteria Yersinia pestis.
¿Qué es la peste y cuáles son sus variantes?
De acuerdo con especialistas de la Cleveland Clinic, la peste es una enfermedad infecciosa provocada por la bacteria Yersinia pestis. Aunque históricamente causó devastadoras pandemias conocidas como la "muerte negra", en la actualidad puede tratarse eficazmente con antibióticos si el diagnóstico y la atención médica se administran a tiempo.
Según el órgano u órgano objetivo que afecte en el cuerpo, la patología se clasifica en cuatro formas principales:
Peste bubónica: es la variante más común; compromete el sistema linfático produciendo la inflamación dolorosa de los ganglios (bubones).
Peste septicémica: ocurre cuando la bacteria se multiplica directamente en el torrente sanguíneo, provocando una infección sistémica grave.
Peste neumónica: afecta a los pulmones y es la forma más peligrosa y agresiva de la enfermedad.
Peste faríngea: se localiza en la garganta y suele asociarse al consumo directo de carne contaminada.
¿Cómo se transmite la peste neumónica?
La peste es una zoonosis transmitida habitualmente por mamíferos pequeños (como ratas, marmotas o ardillas) y sus pulgas. La vía de contagio más usual para las formas bubónica o septicémica es la picadura de una pulga infectada, el contacto con fluidos o tejidos de animales portadores, o el consumo de carne cruda o mal cocida.
Sin embargo, la peste neumónica posee una característica crítica que la diferencia del resto: se transmite de persona a persona a través del aire.
Gotículas respiratorias: si la bacteria se aloja en los pulmones de un paciente, este puede expulsarla al toser o estornudar. Quienes inhalen esas microgotas pueden contraer la infección de forma directa.
Complicación secundaria: también se puede desarrollar neumonía cuando una persona infectada por peste bubónica o septicémica no recibe tratamiento a tiempo y la bacteria se propaga por la sangre hacia los pulmones.
Sintomatología y señales de alerta
Los síntomas de la peste neumónica suelen manifestarse de manera repentina y con un rápido deterioro de la salud general. Los signos principales incluyen:
Fiebre alta y escalofríos.
Dolores de cabeza intensos y molestias corporales.
Dificultad para respirar, dolor en el tórax y tos con esputo hemoptoico (con sangre).
Fatiga extrema, mareos, náuseas, vómitos y diarrea.
Las autoridades de la región de Irkutsk remarcaron que el monitoreo sobre el grupo de contactos estrechos busca descartar cualquier cadena de contagio, mientras continúan los peritajes biológicos en el instituto de investigación.
