El reclamo principal radica en una desprotección sanitaria que ya se extiende por más de siete meses.- eldiariodecatamarca.com

Becarios del Conicet delegación Catamarca se declararon en estado de alerta debido a lo que consideran una "situación de emergencia" institucional y laboral. A través de una convocatoria pública, anunciaron que este miércoles a las 11:30 horas se concentrarán en la sede del organismo, ubicada en Prado 366, para exponer sus líneas de trabajo y visibilizar la crisis que atraviesa el sector.
El reclamo principal radica en una desprotección sanitaria que ya se extiende por más de siete meses. Según explicaron los afectados, el personal disponía de la cobertura médica de Unión Personal; sin embargo, dicha entidad interrumpió sus convenios con el Colegio Médico y la Federación de Farmacéuticos local en noviembre del año pasado. Desde entonces, los trabajadores carecen de prestaciones básicas, una situación que califican como "de vida o muerte" debido a la presencia de agentes con enfermedades crónicas, patologías complejas y embarazos en curso.
"La posibilidad de encontrar otra cobertura se complica. El desfinanciamiento se viene sufriendo desde hace bastante tiempo, pero ahora se suma el hecho de que estamos en una emergencia de salud"
La problemática afecta de forma directa a 45 becarios distribuidos en las dos unidades ejecutoras del Conicet en la provincia. Desde el colectivo recordaron que su régimen de contratación no contempla aportes previsionales ni el cobro de aguinaldo. Asimismo, la exigencia de dedicación exclusiva (40 horas semanales) impide que la mayoría cuente con ingresos alternativos u otra obra social, a diferencia de un sector minoritario que complementa su actividad con la docencia universitaria o provincial.
A este escenario se suma el impacto económico en los ingresos. Los becarios deben costear de forma particular sus formaciones de posgrado y doctorados mediante sus estipendios básicos, los cuales ahora también deben ser destinados a consultas médicas y medicamentos.
Frente al conflicto, las autoridades del Conicet ofrecieron una asignación de 90.000 pesos para que cada trabajador contrate una empresa de medicina prepaga de forma individual. La medida fue rechazada unánimemente por el sector, que la catalogó de "totalmente insuficiente e inaceptable".
Los trabajadores argumentan que los planes de salud privados vigentes superan ampliamente ese monto, iniciando entre los 100.000 y 150.000 pesos, y que el mecanismo de negociación individual desprotege a los profesionales de mayor edad o con enfermedades preexistentes, quienes suelen ser rechazados o penalizados con tarifas más altas por las empresas.
Finalmente, advirtieron sobre el severo impacto del ajuste general: alertaron por la parálisis de los concursos pendientes, la no extensión de las becas doctorales y postdoctorales, y el freno a los ingresos a la carrera de investigador, lo que dejará a numerosos profesionales sin su fuente de trabajo en el corto plazo.
