Los prestadores frenaron el avance logístico hacia la cordillera ante la exclusión de los trabajadores. El sector repudia las maniobras de la firma asiática para eludir contrataciones y gastos en el departamento. - eldiariodecatamarca.com – La Isla FM

Este lunes por la noche, una protesta de proveedores locales generó una importante concentración de camiones sobre la Ruta Nacional 60, en el acceso principal a Fiambalá. Los manifestantes exigieron respuestas a Zijin-Liex, la empresa de capitales chinos a cargo del proyecto de litio Tres Quebradas (3Q) en la zona de la cordillera. El corte de tránsito obligó a la rápida intervención de la Policía y de Gendarmería Nacional tras la imposibilidad de avanzar de una extensa caravana de transportes escoltada por vehículos de la propia minera.
El conflicto tiene como detonante principal la escasa, casi nula, contratación de mano de obra y servicios locales por parte de la firma asiática. “Las empresas hacen lo que quieren. Compran todo afuera. Aquí la economía está planchada y no compran un clavo en el departamento”, aseguró uno de los manifestantes al frente del reclamo.
Los proveedores fiambalenses denunciaron múltiples maniobras para dejarlos fuera del negocio. Según el sector, la compañía ejecuta traslados de maquinarias y cargas hacia la cordillera de noche con escoltas de su propio personal. De esta forma, Zijin-Liex elude el pago de dichos servicios a los prestadores locales. Además, cuestionaron el ingreso permanente de camiones con insumos que podrían adquirirse en comercios del departamento, una decisión comercial que asfixia el movimiento económico de la jurisdicción.
Extracción de recursos sin contratación local
El episodio expone una cuestión ineludible para las autoridades provinciales: el impacto económico concreto de la actividad extractiva sobre la comunidad. Hablar de inversiones, exploración y producción resulta muy distinto a determinar cuántos recursos se traducen en trabajo efectivo para los habitantes de Fiambalá.
Los protagonistas de la protesta reclaman un freno a esta dinámica. Exigen que el capital extranjero no se limite a extraer el mineral mientras concentra los servicios, compras y contrataciones en otras regiones. Por el momento, y para no afectar el turismo, los vecinos permitieron el paso de vehículos particulares por la Ruta 60. Sin embargo, mantienen la restricción estricta para todos los transportes con insumos mineros.
Un nuevo frente para el Gobierno provincial
El conflicto representa un nuevo frente de tensión para el Gobierno de Raúl Jalil. Mientras el discurso oficial presenta a la minería como una oportunidad de desarrollo, los prestadores locales exigen un lugar real dentro de la cadena de valor. Para la comunidad, la respuesta gubernamental debe superar el mero discurso de campaña y traducirse en acciones concretas.
La manifestación sobre la ruta nacional evidencia la postura firme de un sector dispuesto a endurecer las medidas de fuerza si el Ejecutivo provincial no interviene. Ahora, la obligación de dar explicaciones recae sobre Zijin-Liex y la Provincia. Ambas partes deberán aclarar la política de tercerización de servicios y, sobre todo, responder por qué los habitantes de Fiambalá denuncian quedar excluidos de un proyecto millonario radicado en su propio territorio.
