Un descubrimiento arqueológico reveló que los egipcios ya usaban una herramienta mecánica avanzada hace más de 5.300 años, mucho antes de lo que se creía.

Un descubrimiento reciente está obligando a repensar la historia de la tecnología en el antiguo Egipto. Se trata de un objeto diminuto, hecho de aleación de cobre, que pasó décadas casi ignorado en un museo y que ahora demuestra que los egipcios dominaban técnicas mecánicas complejas mucho antes de lo esperado.

La investigación fue realizada por especialistas de la Universidad de Newcastle y la Academia de Bellas Artes de Viena, y se publicó en la revista científica Egypt and the Levant. Según el estudio, el objeto es el taladro metálico rotatorio más antiguo conocido en Egipto y data de hace más de 5.300 años, en un período previo incluso a los primeros faraones.

El artefacto forma parte de la colección del Museo de Arqueología y Antropología de la Universidad de Cambridge. Fue excavado hace casi un siglo en una tumba del yacimiento de Badari, en el Alto Egipto, pero durante años se lo describió de forma muy básica y pasó desapercibido. En su primera publicación, en la década de 1920, el arqueólogo Guy Brunton lo definió apenas como "una pequeña lezna de cobre con una tira de cuero enrollada". Esa descripción mínima hizo que el objeto quedara relegado durante décadas.

El nuevo análisis cambió todo. Mediante estudios microscópicos, los investigadores detectaron marcas de desgaste que no se corresponden con un simple punzón. Las estrías finas, los bordes redondeados y la forma del extremo indican que la herramienta giraba repetidamente, lo que apunta a un uso rotatorio.

Además, el hallazgo conservaba seis vueltas de una delicada tira de cuero alrededor del eje. Para los expertos, esa pieza es una prueba directa de que se trataba de un taladro de arco, un sistema que funciona enrollando una cuerda alrededor del eje y moviéndola hacia adelante y atrás para generar rotación rápida.

El investigador Martin Odler explicó que este tipo de herramientas eran fundamentales en la vida cotidiana del antiguo Egipto. "Detrás de los monumentos de piedra y las joyas famosas había tecnologías prácticas que rara vez se conservan”, señaló. "El taladro era clave para trabajar la madera, fabricar cuentas y producir muebles", explicó.

Hasta ahora, los taladros de arco estaban bien documentados recién en períodos mucho más tardíos, como el Imperio Nuevo. Pinturas en tumbas y herramientas completas de esa época ya mostraban su uso. Lo sorprendente de este descubrimiento es su antigüedad: demuestra que esta tecnología existía casi 2.000 años antes de lo que indicaban las evidencias conocidas.

El estudio también reveló un dato inesperado sobre el metal. El taladro está hecho de una aleación poco común de cobre, arsénico y níquel, con presencia de plata y plomo. Según los investigadores, esta composición hacía la herramienta más dura y resistente, y podría estar vinculada a conocimientos metalúrgicos avanzados o a redes de intercambio a larga distancia.

Los expertos creen que este pequeño objeto abre nuevas preguntas sobre los recursos, las rutas comerciales y las capacidades técnicas del Egipto predinástico. También refuerza una idea clave: grandes avances históricos pueden esconderse en piezas mínimas. "Este objeto conserva no solo la herramienta, sino también una huella clara de cómo se usó”, explicó Odler. "Eso es extremadamente raro para un período tan antiguo", agregó.