El 3 de marzo cambió la vida de los damnificados por el desmoronamiento. COSUD aseguró que están garantizadas las condiciones para que vuelvan a los departamentos.

Un mes se cumple del derrumbe de la losa en el sector 2 del complejo de edificios “Estación Buenos Aires”, en el barrio porteño de Parque Patricios, que afectó a 300 famlias y arruinó sus futuros.
La madrugada del 3 de marzo cambió la vida de los vecinos que residían en la estructura edilicia de la calle Mafalda 907, a tres cuadras del estadio Tomás Adolfo Ducó de Huracán, y que también se encuentra cerca de la cancha de Barracas Central.
A las 4, se desmoronó la losa del estacionamiento subterráneo, los inquilinos despertaron aterrados y se toparon con la catástrofe. El terreno de uno de los patios se hundió y los escombros destrozaron los vehículos estacionados.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires les garantizó alojamiento en el Hotel Las Américas y otros lugares a varias de las víctimas, quienes no pudieron llevar a sus perros porque no los aceptaban, al tiempo que muchas familias tenían hijos con discapacidad y autismo, que se vieron sorprendidos y angustiados por la situación.
EBA es un complejo de viviendas al que accedieron cientos de personas mediante el PROCREAR durante el gobierno del ex presidente Alberto Fernández (2019-2023).
A su vez, una nueva evacuación preventiva debieron realizar los vecinos de la torre A, sector 2 de EBA, luego del alerta generada por una ventana que se dobló. Ante la denuncia, COSUD, la Dirección General de Guardia de Auxilio y Emergencia de la Ciudad de Buenos Aires inspeccionaron el lugar y el resultado lo dieron a conocer en un comunicado.
Se destaca que el desperfecto que exhibe la fotografía “no tiene vinculación alguna con el derrumbe de un sector del subsuelo del 3 de marzo” y que la ventana afectada “corresponde a una modificación de proyecto ejecutada por terceros, ajenos a COSUD, luego de la finalización de la obra”
El abogado Fernando Burlando intervino en el caso, comenzó a patrocinar legalmente a “unos 200 damnificados” y, junto a su colega Gabriel Fiedotin, solicitó imputar a los responsables de la constructora COSUD y Banco Hipotecario.
En el escrito, Burlando y Fiedotin sostienen que ya están los elementos probatorios necesarios para que se avance a la siguiente etapa y se responsabilice a las autoridades de la construcción de la torre afectada y del banco que estuvo a cargo del fideicomiso que administra el proyecto.
La defensa del COSUD
La empresa Constructora Sudamericana S.A. (COSUD) difundió un comunicado, al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, en el que enumeró las medidas llevadas a cabo desde el día del siniestro.
"Desde el mismo día del evento, COSUD tomó acciones inmediatas en forma espontánea y a su propia iniciativa, organizando la logística de evacuación y financiando el alojamiento y la alimentación de aproximadamente 300 vecinos y más de 50 mascotas", se defendió la compañía fundada en 1970.
En este sentido, agregaron que "en menos de 24 horas, la empresa presentó ante la autoridad competente un Plan de Acción para asegurar la estabilidad estructural del Complejo, con intervención de un experto profesional estructuralista independiente. El Plan de Acción fue aprobado por la DGGAYE el 4 de marzo".
La estructura afectada fue apuntalada mientras los vecinos esperaban para regresar a sus hogares con el objetivo de retirar pertenencias, al tiempo que el 18 de marzo, la DGGAYE dejó sin efecto la clausura preventiva del lugar -excepto el estacionamiento- y los damnificados comenzaron a volver al lugar con autorización de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N°31.
Según COSUD, “más del 90%” de los departamentos “cuentan con luz, gas y red de agua habilitados”, mientras que en el resto de los domicilios, los habitantes deben contactarse con las empresas correspondientes para restablecer el suministro, conforme a la normativa vigente. "No existen impedimentos para que tanto los sectores comunes como los departamentos cuenten con la totalidad de los servicios", remarcaron.
Con respecto al alojamiento de algunos afectados, la firma indicó que hay 11 casos con “necesidades especiales”.
Sin embargo, hasta el momento no hay detenidos ni acusados por el derrumbe que cambió la vida de los afectados, quienes lo único que esperan es una respuesta certera para retornar a sus casas, a pesar de que las condiciones estén "garantizadas".