La entidad conducida por Santiago Bausili presentó su informe de política monetaria en el que admite que el proceso de desinflación “enfrenta riesgos” durante el primer trimestre en curso

A pesar de que todas las medidas económicas y financieras implementadas por el Gobierno Nacional apuntan a profundizar el proceso de desinflación, considerado su principal —y quizá único— capital político, la economía real parece no responder positivamente a lo instrumentado por Luis Caputo.
Si bien todavía se mantiene en guarismos inferiores al 3%, en diciembre pasado remontó a 2,8%, superior en 0,3% a la registrada el mes anterior, para acumular en 2025 una variación de 31,4%; aunque se trata del índice de precios al consumidor (IPC) más bajo desde 2017, refleja al mismo tiempo una tendencia contraria al deseo libertario.
Para colmo, ahora el Banco Central de la República Argentina (BCRA) reconoció mediante un informe que el proceso de desinflación “enfrenta riesgos” durante el corriente año, específicamente en el primer trimestre en curso.
En concreto, la entidad conducida por Santiago Bausili señaló en su último informe de política monetaria que el proceso atravesaría desafíos vinculados a factores estacionales, correcciones de precios regulados y a la actualización de la metodología de medición del IPC por parte del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
Entre los factores de riesgo, enumera la estacionalidad de Carnes y derivados en el período noviembre-marzo, que puede afectar la categoría Núcleo del IPC, y las subas previstas en las tarifas residenciales de electricidad y gas por la readecuación del esquema de subsidios, con impacto en la categoría Regulados.
Recuerda, además, que en marzo suelen incidir significativamente los aumentos en el agrupado Educación (Regulados) y en Prendas de vestir (Estacionales), en este último caso asociado al cambio de temporada para la ropa.
No obstante, el Central se mostró optimista al indicar que, una vez superadas esas presiones transitorias e internalizados los cambios metodológicos de la actualización del IPC, se prevé que la inflación profundice su tendencia a la baja.
Y explicó que eso ocurrirá porque se mantendrá el sesgo contractivo de la política monetaria, una mayor estabilidad cambiaria esperada por el equipo económico y la perspectiva de que los acuerdos paritarios reflejen una menor inercia inflacionaria.

