Desde el espacio político apuntaron contra la decisión del Gobierno Provincial y Nacional y aseguraron que no se están "protegiendo" los empleos. Los despedidos buscan su reincorporación.
La empresa metalmecánica recientemente privatizada IMPSA transita un momento de readecuación, con el desembarco de la empresa Arc Energy, que compró las acciones a Mendoza y la Nación a cambio de una capitalización de la compañía por U$S 27 millones, así como también de la renegociación de las deudas, que superan los U$S 550 millones.
Con ese panorama duro, y mientras trabaja para hacer frente a los contratos por cumplir que tiene la empresa, este lunes se conoció que cerca de una veintena de empleados -de los casi 750 que tiene- fueron despedidos "con causa" aparente; mientras que los involucrados denunciaron que se trató de una medida "sin causa" y que no es más que una decisión de "ajuste" por parte de la empresa norteamericana.
Enojo kirchnerista
Ante esto, en términos políticos, la única repercusión provino desde el kirchnerismo. Quienes salieron al cruce de la decisión que se tomó desde la nueva conducción de IMPSA fue el sector kirchnerista de Mendoza, tanto con la senadora nacional, Anabel Fernández Sagasti; así como también el senador provincial, Félix González.
El legislador local hizo referencia a la reciente incorporación a IMPSA del extitular de la Empresa Mendocina de Energía SA (Emesa), Pablo Magistocchi; al sostener en redes sociales que "le dan trabajo a ex funcionarios pero echan a los laburantes. Háblame de casta", apuntó.
Además, recordó que en su momento se planteó que Mendoza "debía condicionar la entrega de sus acciones en IMPSA a que los inversores privados presentaran un plan que incluyera la protección de los puestos de trabajo y el compromiso de articular con las pymes mendocinas. No lo hicieron. Acá están las primeras consecuencias".
En tanto, Fernández Sagasti tomó las declaraciones de González y reforzó el concepto, al sostener que reclamaron al Gobierno Provincial "que debían proteger a los trabajadores, también que la empresa no podría relocalizarse (es decir seguir funcionando en Mendoza) y el compromiso de articular con las pymes mendocinas".
"Nada de eso ocurrió, entregaron todo a ojos cerrados y gratis. Hoy las primeras consecuencias", planteó.
Despedidos buscan su reincorporación
Mientras tanto, los empleados despedidos iniciarán por un lado acciones legales y este martes se asesoraron con abogados laboralistas. Pero en paralelo también hay una acción por parte de delegados de los empleados de IMPSA, para aventurar una -difícil- reincorporación a sus cargos como operarios.
"Enviaron un recurso los delegados para ver si podemos reincorporarnos a la empresa, pero la contestación formal llegará el jueves", mencionaron a MDZ. Además, parte del asesoramiento es para conocer cómo podría ser la liquidación final y si tendrán o no indemnización.
Recordemos que este lunes, desde IMPSA confirmaron los despidos de unos "pocos casos puntuales" y que la causa ha sido por "baja productividad". Para la empresa, suelen presentarse estos casos "en la operatoria de cualquier empresa privada".
"Debido a su bajo desempeño sin justificación aparente, sumado al incumplimiento a las órdenes impartidas por sus superiores, y la pérdida de confianza que su conduicta provoca, nos consideramos injuriados, por lo que lo despedimos con justa causa y por su exclusiva culpa a partir del día de la fecha. Liquidación final y certificados a disposición", reza el comunicado que recibieron los empleados involucrados el lunes.