La inflación porteña subió al 2,9% en julio. Las diferencias metodológicas y los factores estacionales explican el salto y anticipan el dato del Indec.

La inflación en la Ciudad de Buenos Aires se aceleró con fuerza en julio y llegó al 2,9%, 1,1 puntos por encima del 1,8% registrado en junio. El dato sorprendió frente a las estimaciones cercanas al 2% para el índice nacional.
El resultado porteño estuvo impulsado, en parte, por factores estacionales vinculados con las vacaciones de invierno. Turismo, gastronomía y actividades recreativas registraron fuertes aumentos: recreación y cultura subió 5,8%, mientras que restaurantes y hoteles avanzaron 5,3%.
También tuvieron un fuerte impacto los paquetes turísticos, el alojamiento y los pasajes aéreos, con aumentos mensuales de 26%, 29,1% y 21,7%, respectivamente.
Qué puede pasar con la inflación del Indec
El salto de la inflación porteña no necesariamente anticipa una aceleración de la misma magnitud en el índice nacional. Una de las principales razones son las diferencias en las canastas y ponderaciones que utilizan ambos indicadores.
En el IPC de la Ciudad, los servicios tienen un peso mayor, mientras que en el índice del Indec los alimentos tienen una participación más elevada. Como los alimentos aumentaron 1,9% en julio en CABA, su menor ponderación en el índice porteño también contribuyó a elevar el resultado general.
Por eso, los economistas consultados esperan un dato nacional inferior al 2,9% de la Ciudad. Milagros Gismondi, de Invecq, proyecta un 2,1% para el IPC nacional, mientras que Outlier mantiene una estimación del 2%, aunque advierte que existen riesgos al alza.
Entre esos riesgos aparecen los ajustes pendientes en tarifas de gas, agua y transporte, además del impacto del aguinaldo. El dato oficial del Indec será clave para determinar si la aceleración observada en CABA representa un cambio de tendencia o responde principalmente a factores puntuales de julio.
