La Pastoral Familiar y la Pastoral de la Niñez difundieron pronunciamientos en el marco del Día del Niño por Nacer.- eldiariodecatamarca.com

En el marco del 25 de marzo, fecha en la que la Iglesia celebra la Solemnidad de la Anunciación del Señor y del Día del Niño por Nacer, la Diócesis de Catamarca difundió sendos mensajes —uno de la Pastoral Familiar y otro de la Pastoral de la Niñez— en los que reafirma la centralidad de la vida humana y convoca a las familias a asumir un rol activo en su defensa.
Ambos documentos coinciden en un punto central: "toda vida humana, desde su concepción hasta su fin natural, es sagrada" y debe ser defendida con "valentía y ternura", en un contexto que describen como desafiante para los valores vinculados a la dignidad humana.
El legado de Mamerto Esquiú en el Año Jubilar
Los mensajes se inscriben en el Año Jubilar Diocesano por el Bicentenario del nacimiento del Beato Mamerto Esquiú, cuya figura es presentada como guía espiritual y referencia doctrinal.
En ese sentido, la Pastoral Familiar recupera palabras del beato, quien sostenía que: "La vida es don divino, y quien la desprecia, desprecia al mismo Dios y que "el corazón humano está llamado a ser templo de la gracia".
Por su parte, la Pastoral de la Niñez retoma también su pensamiento al señalar: "¡Nada somos ni podemos sin el Dios de la Vida!". Ambos instituciones eclesiales coinciden en destacar la vigencia de su mensaje, al que definen como una "voz profética" que invita a custodiar la vida como don y misión, especialmente en tiempos donde advierten la presencia de una "cultura del descarte".
Preocupación por la baja natalidad y el contexto social
Uno de los ejes más destacados del mensaje de la Pastoral de la Niñez es la preocupación por la baja natalidad, tanto a nivel nacional como provincial. El documento expresa "dolor y preocupación" por esta situación, a la que vincula con una cultura que "muchas veces deja de acoger la vida como don y esperanza". En ese marco, se plantea la necesidad de promover condiciones que permitan:
Que los jóvenes puedan proyectar la formación de una familia abierta a la vida.
Que ninguna mujer tenga que recurrir al aborto por sentirse sola o sin recursos.
Que se generen acciones dentro y fuera de la Iglesia para acompañar estas realidades.
Este diagnóstico se presenta como un llamado urgente a la acción, tanto en el plano pastoral como social.
La familia como "escuela de amor y de vida"
Ambos mensajes colocan a la familia en el centro de la respuesta frente a estos desafíos. La Pastoral Familiar exhorta a que los hogares sean:
"Escuelas de amor y de vida".
Espacios donde cada hijo sea acogido como un regalo.
Lugares donde los ancianos sean respetados como memoria viva.
Ámbitos donde cada persona sea valorada por su dignidad y no por su utilidad.
En la misma línea, la Pastoral de la Niñez reafirma su compromiso de "enamorarnos, cuidar, anunciar, celebrar y defender la vida", poniendo el foco en la acogida concreta a cada niño, a cada mamá embarazada y a cada anciano como un regalo.
Las dos instancias pastorales coinciden en una dimensión espiritual vinculada a la fe y la intercesión. En el marco del Año Jubilar, se solicita la intercesión del Beato Mamerto Esquiú para que las familias sean testigos del Evangelio de la vida y contribuyan a una sociedad "más justa y fraterna".
Asimismo, se invoca a María, Madre de la Vida, para que enseñe a las familias a "decir 'Sí'" como en la Anunciación, acogiendo la vida en todas sus etapas. Por su parte, la Pastoral de la Niñez amplía este pedido al referirse a Santa María del Valle, solicitando su ayuda para luchar contra la cultura del descarte y de la muerte, con el objetivo de construir una sociedad donde cada niño y cada persona sea recibida como un don.
Marcha por la Vida
Como en años anteriores, Catamarca este miércoles marchará nuevamente en defensa de la vida. La convocatoria es para las 19 horas con concentración en la Plaza de la Alameda. Desde allí se marchará hasta Plaza 25 de Mayo bajo la consigna: "Salvemos las dos vidas".